Monta un PC de sobremesa pieza a pieza: qué hace cada componente, dónde va y por qué si falla uno solo el ordenador no arranca. Gíralo con el ratón o el dedo y ábrelo en despiece.
Entramos en un PC de sobremesa con animaciones 3D y vemos qué hace cada pieza, desde los transistores del procesador hasta el aire que sale por la caja. Verlo en YouTube
Miles de millones de transistores que se encienden y se apagan. Juntos forman núcleos que buscan, descifran y ejecutan instrucciones al ritmo de un reloj de varios gigahercios.
Guarda lo que estás usando ahora mismo. Cada celda es un condensador diminuto que pierde la carga: hay que recargarlas cada pocos milisegundos, y al apagar se borra todo.
Atrapa electrones en celdas apiladas en torres de más de 200 pisos. No olvida nada al apagar y encuentra un dato unas cien veces más rápido que un disco duro de platos.
Varias capas de pistas conectan todas las piezas. Las pistas en zigzag igualan longitudes para que los datos lleguen a la vez, y las fases bajan los 12 V de la fuente a poco más de 1 V para la CPU.
Miles de núcleos sencillos que calculan millones de píxeles a la vez, decenas de veces por segundo. Tiene su propia página →
Pasta térmica, tubos de cobre con un líquido que hierve y se condensa, aletas y ventiladores. La caja funciona como un túnel de viento: entra aire frío por delante y sale caliente por detrás y por arriba.
Convierte los 230 V alternos del enchufe en corriente continua a 12, 5 y 3,3 V. Una buena fuente aprovecha cerca del 90 % de la energía, y una parte nunca se apaga del todo: espera a que pulses el botón.
Cada sitio donde se guardan datos es más grande y más lento que el anterior. La diferencia es tan enorme que en nanosegundos no se aprecia, así que la pasamos a escala humana: imagina que leer un dato de la caché del procesador tardara un segundo.
Tiempos de acceso aproximados: caché L1 ~1 ns, RAM DDR5 ~90 ns, SSD NVMe ~100 µs, disco duro ~10 ms. Barras en escala logarítmica.
Un núcleo trabaja al ritmo de un reloj: en cada tic da un paso. Cuando ves «5 GHz», significa cinco mil millones de tics por segundo. Mueve la frecuencia y mira cuánto avanza la luz durante un solo tic.
La luz recorre unos 30 cm por nanosegundo en el vacío.
Todo esto pasa en unos pocos segundos cada vez que enciendes el ordenador. Recórrelo paso a paso: